La Práctica de Meditación para el Crecimiento Espiritual y Beneficios Personales

Meditation at Center for Spiritual Awareness
La meditación es el proceso natural de apartar la atención de las condiciones externas y dirigirla interiormente a un punto focal de concentración.

Ya se han reconocido ampliamente los beneficios de la práctica de meditación regular en una variedad de revistas y periódicos seculares. Estos beneficios pueden incluir la reducción del estrés, fortalecimiento del sistema de inmunidad, procesos mejorados en la organización de los pensamientos y concentración, una memoria más eficaz, un sistema nervioso más refinado y animado, el despertar de energías regenerativas, aminorados procesos de envejecimiento, capacidades superiores del cerebro de procesar percepciones y estados de conciencia y el funcionamiento ordenado de los órganos del cuerpo, las glándulas y los sistemas físicos. Por estas razones, la práctica de meditación regular continúa aumentando y se recomienda por médicos y otros expertos en la salud.

Aunque se pueden disfrutar de los efectos de la práctica de meditación, su principal propósito es de obtener estados claros de conciencia y de facilitar el crecimiento espiritual progresivo y auténtico. Los siguientes procedimientos básicos son fáciles de aprender y de practicar:

Medita una o dos veces cada día.

Siéntate erguido en una silla cómoda. Está bien sentarse en el suelo con las piernas cruzadas si esto es cómodo. Mantén la cabeza recta y dirige la atención hacia el frente y parte superior de la cabeza.

Aspira y exhala una o dos veces para relajarte. Mantente tranquilo por unos momentos hasta que te sientas centrado. Sé consciente del ritmo de tu respiración.

Cuando ocurra la aspiración naturalmente, mentalmente repite una palabra que te agrade, tal como “Dios” “Paz” “Gozo”, o cualquier otra palabra que te guste. Cuando ocurra la exhalación, repite mentalmente otra vez esa palabra. Siente que el sonido de la palabra escogida esta floreciendo en tu mente y tu campo de conciencia. Haz esto sin esfuerzo y sin ansiedad de resultados.

Cuando experimentes un estado de conciencia calmo, tranquilo, entonces deja de escuchar la palabra. Quédate quieto, dejando que la paz meditativa persista por varios minutos hasta que te sientas inclinado a terminar tu sesión de meditación.

Este procedimiento es bueno para todos. Para propósitos de relajación se puede completar en unos 20 minutos. Esta es la rutina simple de meditación con mantra. Un mantra (del Sánscrito manas, mente, pensamiento principal; tra, proteger y llevarlo más allá) sirve como enfoque para mantener la atención apartada de envolvimientos con los pensamientos y estados emocionales. Cuando la respiración se calma y refina y cuando se aquietan los pensamientos y emociones, entonces se experimentan naturalmente estados claros de conciencia. La influencia de la quietud meditativa en la mente y el cuerpo producen efectos positivos.

Para mejores resultados, medita diariamente por 20 minutos una o dos veces al día. Se recomienda temprano en la mañana y al anochecer. Medita por lo menos por 30 minutos antes de evaluar los resultados. Si la meditación incluye tu práctica religiosa diaria cuando te sientas a meditar, ora de la manera acostumbrada hasta que estés tranquilo y consciente de estar en la presencia de Dios. Puede ser que la meditación fluya naturalmente. Si no es así, usa tu palabra favorita y mantén tu atención dirigida interiormente.

Cuando adquieras experiencia en tu práctica de meditación, desearás extender la sesión de tu práctica, contemplando quietamente tu relación con el Infinito, o simplemente siéntate por más tiempo en ese estado de conciencia calmo hasta que te sientas lleno de paz y plenitud.

Cuando estés desempeñando tus actividades y con tus relaciones diarias, mantén tu estado de paz. Cultiva la alegría y el optimismo. Sé emocionalmente estable. Mantén un equilibrio entre las actividades y el descanso. Haz ejercicios regularmente y escoge un plan de nutrición sano. Con fines de salud y respeto a la naturaleza, una dieta vegetariana es la mejor. Haz que todos tus pensamientos, estados anímicos, relaciones y acciones sean completamente sanos y constructivos. Una práctica de meditación regular y las relaciones armoniosas con la naturaleza y otras personas hacen que podamos tener una vida sana, alegre y exits.